
Introducción
Un lugar de ESPERANZA. Muchas cosas andan mal, pero todo es posible,a través de la MIRADA DE LA FE.
Recuerdo a mi abuela...
Hace ya unos cuantos años que murió mi abuela materna. Dolores, se llamaba.
Murió nueve años después que mi abuelo Manuel.
Tras la muerte de mi abuelo, se vino a vivir con mis padres. Siempre estaba alegre, risueña, optimista, con una sonrisa en los labios dispuesta a regalársela al primero que se pusiera delante de ella.
No le temía a la muerte. A veces salía ese tema de conversación y ella siempre sonreía al decir que no temía la llegada de su hora final, que cuando le llegara, bienvenida sería, pero que no perdía ni un solo minuto pensando en ella.
Todos los días rezaba el rosario. Todos los días. Era muy creyente. Creía en Dios con los ojos cerrados y estaba segura y convencida de que algún día hablaría con Él. Como así espero que haya sido.
Igual lo rezaba por las mañana que por las tardes. No tenía hora fija. Lo rezaba una vez al día, pero sin horario estipulado: cuando mejor le parecía.
De pronto la veías sacándose del bolsillo de su bata ese rosario de bolitas negras y, sin hablar con nadie y sin responder a nada ni a nadie, comenzaba a rezar.
Rezaba moviendo levemente los labios y pasando las bolitas del rosario una a una, desgranando sus oraciones, avanzando misterio tras misterio, hasta que acababa.
Entonces guardaba su rosario en el bolsillo de su bata, en una bolsita de cuero negro, y comenzaba a hablar con todos, a sonreir, a comentar cosas, a responder a todo lo que se le decía...¡Entonces ya podías hablar con ella¡.
Tributo a los que hacen y han hecho de sus Vidas, una Oración.
Rosarios Salvadores
Por Gladys Díaz Santos
Mi insomnio rompe el silencio de la noche y una estremecedora musa vibra dentro de mi ser. ¿Qué será…? Pienso en los Rosarios de mi abuela y como salvaron mi vida….
Soy víctima de abuso sexual y sicológico, pero ¿cuántos no lo han sido? Yo lo cuento porque sé que los Rosarios de mi abuela me salvaron de algo peor. Mientras yo era abusada ella, que no sabía nada, hacía su Rosario todas las noches. Jamás podré olvidar esas cuentas negras deslizándose entre sus dedos. Los rosarios de una abuela que no era la mía, pero a quien decía “abuela”.
Fui casi adoptada por una familia con problemas disfuncionales pero a la cual amo aún a pesar de la distancia y el no comunicarnos… hay tanto dolor aún. Mi sicólogo me dice “olvídate del pasado”, pero el pasado gime dentro de mí. Es cierto que olvidar es bueno pero, ¿acaso alguna vez se olvida el dolor…?
Mi café se enfría mientras escribo estas líneas y mi garganta se seca. Será ¿qué no debo…? Un gallo canta a lo lejos y me doy cuenta de la hora. Abuela, sé que estas en el cielo porque sin saberlo hiciste tanto por tantos. Rosarios salvadores que aparentan ser escuchados aún. Cuentas que se pierden en un “Dios te salve, María”.
Y hay tantos que no creen. Es el Rosario la prenda mas preciosa para agradar a la Madre más pura que ha pisado la tierra y para invocar a Dios misericordioso. Sé que mi ángel de la guarda me despierta todas las madrugadas para que lo rece por aquellos que no creen y están en necesidad.
Rosarios Salvadores les llamo… pero, ¿habrá alguno que no lo sea? Un sacerdote se encuentra en tribulación, un hombre piensa en suicidarse, una chica quiere hacerse un aborto… Rosarios Salvadores.
En innumerables ocasiones la Madre ha dicho “rezad el Rosario”, ahhh que deleite, ¿no le haz tomado el dulce sabor de cada Rosario? Mariposas que vuelan hasta el cielo y se posan humildes e insistentes. Y Dios las toma en sus manos perfumadas por María.
Un Rosario es una vida que se salva, un agradable sabor en la garganta y un toque a una puerta misteriosa. Nada más que un Rosario. Verdaderamente que sabrosos son. Y tú, ¿les has tomado el sabor?
Extraído de TengoseddetiOh Virgen del Perpetuo Socorro, Madre Santa del Redentor.
Te invocamos
Oh Virgen del Perpetuo Socorro,
Madre Santa del Redentor,
socorre a Tu pueblo,
que anhela resurgir.
Da a todos el gozo de trabajar
por la construcción del Reino
en consciente y activa solidaridad
con los más pobres,
anunciando de modo nuevo y valiente
el Evangelio de Tu Hijo.
Él es fundamento y cima
de toda convivencia humana
que aspire a una paz verdadera,
estable y justa.
Como el Niño Jesús,
que admiramos en este venerado Icono,
también nosotros
queremos estrechar Tu mano derecha.
A Ti no te falta poder ni bondad
para socorrernos
en las más diversas necesidades
y circunstancias de la vida.
La hora actual es Tu Hora
Ven, pues, en ayuda nuestra
y sé para todos socorro,
refugio y esperanza Amén.
Porque benigno , Tú lo bendigas,
Señor ponemos hoy a tus pies
El patrimonio del viejo Artigas
Que redimieron los treinta y
Tres
Doquiera el Rey de Reyes
Levántese un altar
A Dios queremos en nuestras
Leyes
En las escuelas y en el hogar
Puesto en la altura su
Pensamiento
A Dios alzando su corazón
Con los colores del firmamento
Formó la patria su pabellón
Doquiera el Rey …
San Luis María Grignion de Morfort
Consagración a la Virgen de Salta